Utilizando como hilo conductor el cuento de los tres cerditos, los alumnos reflexionan en el aula sobre los alimentos que les ayudan a crecer fuertes y sanos. Como en una alimentación saludable, el cerdito más astuto supo escoger muy bien los materiales para construir la más resistente y dedicó el tiempo necesario para hacerlo bien. En casa, los pequeños observan los alimentos almacenados en la despensa y en la nevera. La manera de situarlos, les puede ayudar a entender su frecuencia de consumo, de manera más intuitiva que en la Pirámide de Alimentación.